Juego de Tronos – Vistazo a la sexta temporada

Y es que si hay que empezar por algo, qué mejor tema.(ATENCIÓN SPOILERS, si no has visto la sexta temporada de la serie Juego de Tronos yo no seguiría leyendo).

Ha terminado la sexta temporada de Juego de Tronos y creo que es momento de hacer un pequeño análisis general de lo que ha supuesto en tres aspectos principales: la repercusión de la misma en la sociedad o los mass media, la posición o situación de esa temporada respecto al conjunto de la serie y la proyección a partir de ahora de tramas y personajes.

Repercusión de la serie en general y en lo general

Es algo a estudiar sin duda. Por primera vez, que yo recuerde, una serie es comentada en medios de primer nivel y main stream justo después de ser emitidos los capítulos en USA. Ni siquiera se ha esperado a la emisión doblada. Los lunes muchos medios tradicionales comentaban las muertes, resurrecciones, aspectos importantes y los inside the episode como si de una noticia más se tratase. No sólo el episodio nueve, tradicionalmente importante en esta serie, todos los episodios. Creo que algo parecido sólo se ha dado en nuestro país con el último capítulo de Perdidos, repito, con el último capítulo de Perdidos, pero ¡con cada capítulo! y ¡poblando de spoilers un medio totalmente main stream! Esto, que yo sepa, nunca había pasado. Y es que JdT ha llegado pisando fuerte a la generalidad.

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Peñíscola (Castellón) – Escenario de la Sexta Temporada de JdT

Pero ¿cómo y de dónde han salido todos esos millones de seguidores? Es cierto que la masa crítica estaba formada. Los que ya tenemos cierta edad recordamos nuestros tiempos mozos cuando íbamos con el libro rosa compilado de El Señor de los Anillos , el de El Círculo de Lectores, y cómo la gente te solía mirar. Sorprendentemente llegamos, unos quince años después, a ver cómo los fans de El Señor de los Anillos hacían de las pelis de Peter Jackson un completo éxito de crítica y, sobre todo, público. Me hacía recordar lo que solía oír cuando era crío “¿quién va a ir a ver una peli de enanos y elfos?“. Pues realmente fue mucha gente. Y así se constató que la épica medieval y la fantasía era un posible objeto de entretenimiento. Y de negocio.

¿Es la Sexta temporada la mejor de la serie?

El punto de inflexión para Juego de Tronos, en mi opinión, lo marca la cuarta temporada, sin perder de vista la Boda Roja, claro. Los huérfanos de épica, tramas con toques de fantasía y, seamos sinceros, tramas adultas, con temas adultos, que pueden ocurrir en ambientes en los que aparecen dragones y achicharran a un enemigo sin que por eso resulten ridículos o infantiles, toda esa población, que se encuentran en una pinza generacional entre cerca de los treinta a cerca de los cuarenta y cinco, se enamora de Juego de Tronos. Todos esos que, aunque no la seguían desde la primera temporada, empezaron a tomarla en serio e interesarse con los videos de youtube que recogían las reacciones a la Boda Roja, devoraron las tres primeras temporadas y llegaron como telespectadores preparados y formados en su universo a la cuarta temporada y esta temporada no les defraudó.

Personajes como Oberyn Martel, Olena Tyrell, Cersei y Tyrion Lannister, el drama Stark y Theon Greyjoy despedazado poco a poco por Ramsey Nieve. La depravación, el odio, la ira y, sobre todo, el azar que hace de Juego de Tronos lo más parecido a la vida siendo tan poco parecido a la vida. Todo eso se condensó de tal manera en la cuarta temporada que disparó a la serie de Weiss & Benioff de tal manera que ya nunca más pudiera ser tomada como una serie con enanos y dragones, nada más. Llegó hasta la cima. Se hicieron rankings de preferencias entre los telespectadores y desplazó a Perdidos como el número uno. Los críticos razonaban que Tyrion Lannister era un personaje muy rico, con al menos las famosas doce dimensiones de Toni Soprano. Tocó el cielo.

Y sin embargo, la quinta temporada supuso para los seguidores una pequeña decepción. Tramas estiradas como el chicle, material literario escaso, mensajes contrapuestos y poco claros y el anti climax de la muerte de Jon Nieve, lanzaron sobre la serie la sombra de la duda sobre su futuro. Comentarios sobre si Martin iba o no iba a publicar por fin Vientos de invierno, si la serie se separaba definitivamente de los libros porque no había material suficiente y que HBO planeaba parar la serie hasta la publicación del nuevo libro porque los guionistas no sabían qué hacer y que cubrirían ese parón con una mini serie sobre la rebelión de Robert, ocultaron lo realmente importante de la quinta temporada y que sólo hemos sabido ver ahora, con el paso de la sexta: el mejor capítulo fue el nueve, como casi siempre, pero en este caso, Casa Austera, era un capítulo sin base literaria y, sin embargo, magnífico, excepcional, quizá el mejor de toda la serie hasta ese momento.

Sin darnos cuenta de esto comenzamos a visionar la sexta y nos atragantamos con la velocidad. No había libros detrás, ya no había cortapisas, los guardianes de la verdad, los  lectores fundamentalistas, ya no tenían argumentos para contrarrestar lo que aparecía en la pantalla y se pudieron relajar. Los personajes caían como moscas, los giros iban uno detrás de otro. Jon resucitaba en el segundo capítulo cuando todos pensábamos que no iba a ocurrir tan rápido y llegábamos a la muerte de Hodor casi sin respiración y pensando “¿cómo van a superar esto?”. Y entonces, con parada breve en un soporífero octavo, llego el nueve. La “Batalla de los bastardos“. Algo así como ver Braveheart pero “más adentro todavía”. Y después el diez. Cersei se coronaba y todos, absolutamente todos, saltábamos en el sofá viendo a Daenerys partiendo a Poniente y a Jon coronado por aclamación como Rey en el Norte.

Estamos, es cierto, ante la serie más influyente de la historia reciente de la televisión. De las últimas décadas. Y además, de la serie más cuidada técnicamente. Es cierto que el casting no llega, por ejemplo, al nivel actoral de la primera temporada de The Wire o algunos puntos de Breaking Bad. O que Twin Peaks supuso una ruptura tal que seguramente cambió la televisión y, de alguna manera, posibilitó la fiebre actual por la series de televisión, mostrando a los directores y guionistas de primer nivel que una serie era quizá el entorno perfecto para dar un verdadero arco a un personaje, por extensión y por dimensión. No. Juego de Tronos no es una revolución de ese estilo. Pero es una revolución. La fantasía adulta es mainstream desde esta sexta temporada. Y estamos de enhorabuena.

Y ahora ¿qué?

La Séptima temporada se estrenará en abril en el verano de 2017. Se dice, se comenta, que Daenerys amarrará su enorme flota Targaryan-Martell-Greyjoy en las costas de Zumaia. No está claro si será una temporada completa. Se cree que para que haya dos deberán dividir en ocho episodios cada una y que no se esperará un año entero para estrenar la última. HBO ha confirmado dos temporadas de 8 episodios. Lo que está claro es que Cersei caerá matando. Pero caerá. Meñique traicionará a Jon de alguna manera y arrastrará a Sansa tras él. Y Daenerys se sentará en el Trono de Hierro quién sabe si rodeada por las cenizas de una Desembarco del Rey tomada a Fuego e Ira. Y a partir de ahí ¿qué?

Los Caminantes Blancos y el Cuervo de Tres Ojos.

Casi nada.

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