El Guión (Robert McKee)

Acercarse a El Guión de Robert McKee (Detroit, 1941), obra cumbre del gurú de los gurús del mundo de la escritura audiovisual, es un ejercicio más sencillo de lo que pudiera parecer. Esta reseña no trata de explicar la Biblia a un profesor de Teología aplicada, al que poco o nada podemos aportar, sino dar ánimos a cualquier persona a zambullirse en una obra que nos descubre, tic, tac, tic, tac, los mecanismos que subyacen en las historias que vemos en cualquier serie de television o película. No voy a posicionarme en ninguno de los bandos que aclaman como héroe a McKee o pugnan por derribarlo por farsante, que de todo hay, pues creo que para un neófito en estos temas la lectura de apenas veinte o treinta hojas del manual que nos ocupa hará que expanda su mente y vislumbre todas las posibilidades y herramientas de las que dispone un escritor para narrarnos una historia.

Es importante saber que McKee es de esos profesionales que reivindica el género sobre lo impersonal, la tradición oral sobre las digresiones narrativas y la vigencia de las estructuras y leyes de la novela tradicional americana sobre toda la retahíla de giros y saltos temporales de la nueva novela europea o el realismo mágico latinoamericano. Es también McKee un estajanovista, que aprecia el talento si y sólo si está acompañado del trabajo duro y que pone como ejemplo a toda aquella generación de escritores americanos (Chandler, Hammet, Williams, Capote, …) que siendo increibles autores literarios trabajaron a destajo para el 7º arte y, sobre todo, lo hicieron bien, siguiendo las leyes de la narración y haciendo que el espectador viajase de inicio a fin de la trama cambiando la polaridad de su ánimo tal y como ellos habían previsto.

En El Guión de McKee se nos explican las estructuras de una historia, desde los giros, a las escenas, tramas y por fín a la estructura global de la película o serie. Se nos explica qué es cada una y cómo están planteadas con la idea general del autor de que todo aquello que no aporta información debe ser eliminado y por tanto, si en una película te descubres preguntándote a qué ha venido incluir esa escena porque no te aportado nada, estarás descubriendo uno de los peores fallos en los que puede caer el guionista.

También se nos detallan las dimensiones de los personajes, categorías a los que se adscribe cada uno de ellos y motivaciones internas y externas para la actuación en cualquier situación.

Todo está explicado acudiendo a ejemplos de películas tradicionales, siendo aquellas de Ingman Bergman y también de Polanski, Schrader y otras, las más utilizadas por la admirtación que le despiertan al autor.

No faltan los gráficos explicativos, los fragmentos completos de guiones comentados y en definitva todo lo necesario para ilustrar los ejemplos suficientes para que uno de los trabajos más antiguos del mundo, el de contador de historias, sea realizado de tal manera que el receptor del mensaje reciba lo que el autor quiere transmitir siguiendo las claves necesarias para que la historia le atrape y le haga interesarse por ella.

En definitiva, este libro es una gran experiencia para todo aquel al que le guste el cine o las series, pero también para todo aquel que disfrute con una novela o un relato, pues como dice el autor, esta forma de describir tramas y personajes no es únicamente aplicable a lo audiovisual sino a toda historia, pues está basada en las leyes primigenias que gobiernan las narraciones desde que el ser humano, sentado alrededor de una hoguera, decidió hacer volar su imaginación y contar historias.

Algunos alumnos famosos de los cursos de McKee son: Peter Jackson, Jane Campion, Andrew Stanton, Geoffrey Rush, Paul Haggis, Akiva Goldsman, William Goldman, Joan Rivers, Meg Ryan, Rob Row, David Bowie, Kirk Douglas, John Cleese, Steve Pressfield, Russell Brand, …

Algunas series o películas realizadas por alumnos de McKee son: Breaking Bad, Juego de Tronos, Friends, Frozen, Dowton Abbey, House of Cards, El Lobo de Wall Street, …

Los alumnos de McKee han ganado: 60 oscars y 200 Emmys…

El Guión (Robert McKee, 1997), Alba Minus Editorial, edición en castellano.

Nota Interludio: Si te interesa saber cómo te cuentan lo que te cuentan … Imprescindible.

PD: Asistí hace unos cuatro o cinco años a una de sus clases magistrales. A pesar de que es cierto lo que algunos de sus detractores dicen, basicamente que está endiosado hasta el extremo y que él personalmente no ha ganado ni un sólo oscar porque a diferencia del otro gran gurú de los guiones americanos, el gran Aaron Sorkin, no le interesa arriesgarse en solitario y prefiere estar en la trastienda tras el ejército de alumnos que firman finalmente el guión, la capacidad que demuestra para demostrar basicamente por qué una hitoria puede triunfar o no es asombrosa. Fueron casi cinco horas plagadas de ejemplos brillantes e incluso de generación de una historia en vivo francamente increible. Toda un experiencia increible. Ya hace cinco años decía que la edad de oro de la televisión había llegado y que el desarrollo real de personajes sólo se podía hacer en una serie de televisión. Para él esto había sido posible gracias a Los Soprano, serie en la que él fue invitado a desarrollar tramas y personajes por los productores ejecutivos. De esa clase saqué sobre todo la idea de cómo funciona un equipo de guionistas, algo menos creativo y más de trabajo puro y duro de lo que podría parecer.

 

 

 

 

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