American English (Tor Miller, 2016)

Este disco me ha encantado. Lo digo de antemano porque prefiero que no creais que voy a tratar de ser neutral en esta reseña. Para mí ha sido una sorpresa mayúscula y me ha gustado casi por completo, aunque reconozco que un par de cortes de los trece que lo componen podrían sobrar. Aún así, me parece un gran disco y sobre todo el comienzo de una gran carrera que tendrá en un futuro, seguro, cotas más altas tanto de fama como de creatividad. Y es que con Tor Miller lo bueno, aún cuando lo presente está muy bien, seguro que está por venir.

Tor Miller. Neoyorquino de Brooklyn. Veintidos años. Veintidos años, lo vuelvo a decir porque es casi increible que alguien que firma alguna de las canciones de este disco acabe, por así decirlo, de entrar en la veintena. Este cantante dotado de una voz personalísima que bebe en las profundas aguas de Bowie, Elton John, Jeff Buckley y quizá del mejor Billie Joel desde los mejores discos del propio Billie Joel, afronta desde su piano unas veces  y otras con un fondo electrónico o con arreglos propios de una banda sonora e incluso desde el dudúa de típica película de los cincuenta un trabajo sobrio, personal y transparente. Ejecuta un par de baladas que no desentonarían en el repertorio de Adele o de cualquier otro de las damas de la música inglesa actual y demuestra que puede batirse en un duelo con ellas saliendo vivo de esa liza. Pero no es un cantante de baladas. Y es que tampoco es un cantante pop, ni un one front man, aunque sea todo eso y seguramente más. Enorme potencial el que simplemente deja entrever en este trabajo el señor Miller aunque, he de reconocer que oir del tirón este disco puede resultar intenso. Capas y capas de producción que sobresaturan el momento final dejan como resultado una experiencia por la que hay que pasar para saber qué diablos se cuece en el Nueva York que se acerca al dos mil veinte y que, oyendo a este cantante, se ha saltado por completo los noventa y dos mil para afrontar esta época armado hasta los dientes con los mejores setenta.

El primer corte, Surrender, es una canción abigarrada, con pared de de sonido al estilo Phil Spector, que nos recuerda algún éxito de John Newman apuntalada por sus coros lejanos y que termina en un anti climax. Y ahí aparece Midnight, una oda desgarrada al Nueva York actual y al otro, al mítico, a aquel que todos tenemos grabado en el cerebro por las películas de Scorsese. Alguien puede sentirse sólo en la medianoche de la capital del mundo se pregunta Tor armado por su piano y su voz tan particular. Grandísima letra para esta grandísima canción que merece ser leida al menos una vez para entender por completo lo que nos quiere decir este piano man.

Pasamos a Always en la que Tor nos dice que sí, que sabe lo que son unas bases programadas  y que también las puede usar bien, que todo en esta vida no son los setenta y nos presenta una canción trepidante y muy actual, para conectar rápidamente, salvando las distancias, al estilo de unos One Republic refinados.

Carter & Cash fue mi primer contacto con él hace ya meses, escuchada en Radio 3, y es un pelotazo en toda regla. Diferente y atemporal, con ritmo, que te engancha y te descubres tarareando horas después. Si la escuchas y te gusta la escucharás más y más, garantizado.

Llega la balada por antonomasia del disco, Washington Square Park, donde Tor muestra la patita a las Adele del mundo y les dice “aquí estoy yo” y canta pasando por todas las fases de voz, desde el falsete hasta la profundidad, con una falsa desnudez bien producida que no deja sólo al cantante pero tampoco le molesta, haciendo poco a poco cada vez más, añadiendo cuerda y voces en los momentos precisos para darle épica al tema. A algunos les enamorará y a otros les cansará pero a todos les va a parecer un tema bueno y valiente.

Headlights, refresca la situación tan dramática del anterior tema y nos devuelve a la fórmula del éxito piano más voz que poco a poco va tomando forma en tema, de esos que sabes que en un concierto va a ser un momentazo, con voz en grito incluida. Gran canción.

Pasamos por cortes hasta llegar al que ahora mismo es mi tema preferido del disco, All Fall Down, he de reconocer que estoy totalmente entregado a esta pieza con un coro que te infecta directamente el centro neurológico del ritmo desde el inicio. No te abandona.

The Dirt es una balada du-dua y compone esa pequeña dosis de extraña rareza puramente americana y cincuentera que no desentona en un entorno tan iconoclasta como es este American English y hace que Tor sea más Joel que nunca.

Todo acaba con Stampede que encierra mucha producción y toques coldplayeros y nos sumerge en un pozo de melancolía pero con una luz al final del tunel.

American English me ha encantado. Desde la portada con esas letras a lo American Gigolo, esa foto excelente con ese toque totalmente setentero y ese look a lo Bryan Ferry de Tor. Un gran disco que puede que pase desapercibido pero que anuncia que Tor Miller de tan sólo veintidos años va a ser uno de los autores americanos con más proyección en los próximos años, sin duda. Descúbrelo.

American English. Tor Miller, 2016. Glassnote Records.

Nota Interludio: 9

A continuación os incrusto el disco en Spotify y algunos videos de youtube de actuaciones en directo bastante flipantes, demostrando la voz que tiene. No te lo pierdas.

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