Reseña y Crítica – Blade Runner 2049 (Denis Villeneuve, 2017)

Todos los que hemos sentido esa sensación de pasión, amor, admiración, bienestar y gozo que resume la mezcla excitante de ver una película magistral (también aplicable a un libro, disco o cualquier expresión artística) nos hemos preguntado alguna vez qué sería de la vida de sus protagonistas una vez que el fundido en negro los abandonó en su mundo imaginario. Qué ocurriría con la historia de amor de la pareja portagonista. Si vivirían felices y comerían perdices o una discusión por la educación de alguno de sus vástagos llevaría al traste su relación. Es humano y lógico querer una vez y otra revivir esa sensación primigenia y en ello se basa buena parte de la teoría de los arquetipos y del camino del héroe de los amigos Jung y Campbell. Es, en definitiva, humano no poder romper el lazo con aquellos personajes e historias que tanto placer nos han dado.

Por otro lado es necesario apuntar que nos encontramos en una fase de la producción del entretenimiento en el que se han dado la vuelta a muchas cosas y la principal es que el progreso artístico y la innovación, las nuevas historias y la creación de iconos y mitos se está dando mucho más en la televisión que en el cine. Es por eso que parece que mientras Juego de Tronos, Westworld, The Leftovers, Handmaid´s Tale o Narcos reinan en la televisión y en los corazones de los seguidores, logrando de paso dinero ingente con el merchandising, el cine se debe contentar con retomar historias de hace treinta años para conseguir movilizar de manera suficiente al público para que acuda a verlas y se logren magras recaudaciones.

Si lo pensamos bien y si somos fans de estas pelis míticas estamos de enhorabuena. Cada vez es más probable que se retome esa película que te marcó de pequeño y que se aplique a ello el mejor director del momento, con el mejor cast posible. Parece que esto es una tontería pero siempre tenemos la posibilidad de ver Grease 2 o Los Inmortales 2 para darnos cuenta de que años atrás esto no fue así y muy pocas secuelas se trataban con el respeto adecuado para ello y pasaban inmediatamente a engrosar las baldas de los videoclubes, muchas veces sin siquiera pasar por el cine. Estrenada directamente en video, como rezaban las caratulas de los VHS.

Hay muchas secuelas, precuelas y pelis de superhéroes actualmente. Es cierto. Pero al menos se realizan cuidando hasta el más mínimo detalle y con respeto a las originales. Blade Runner 2049 es un ejemplo.

Por otro lado, el pirateo afecta en estos momentos más al cine que a la televisión, básicamente porque Netflix y HBO están sabiendo cómo adaptarse mejor a este mercado actual. También ha llegado a afectar seriamente a la industria las tendencias del público de ver en webs como esta (me gustaría, en realidad el estudio está basado en el agregador Rotten Tomatoes) antes de ir al cine, opiniones de otros usuarios. Según estos estudios los malos resultados de todas las películas estrenadas en el pasado verano 2017 se deben a las opiniones tan polarizadas que se dan en los agregadores de cine.

Por tanto, y aunque en la actualidad dominada por las redes sociales, cualquier cosa o es una obra de arte o es un trozo de mierda humeante, vamos a analizar con sus partes buenas y malas esta esperadísima secuela de una de las películas más importantes de los 80, no sólo por su calidad cinematográfica, que también, sino porque influyó estéticamente de tal manera al mundo que aún hoy en muchas cosas podemos percibir ese ambiente que despedía la caza de Rick Deckard en el Los Ángeles de 2019 buscando los seis pellejudos liderados por Roy Batty.

Ryan Gosling: el nuevo Ford. Denis Villeneuve: el nuevo Scott. Hans Zimmer: el nuevo Vangelis.

Me he aburrido de escuchar que el 70 % del éxito de una película reside en su cast. Puede que sea así. Lo que es cierto es que para Blade Runner 2049 se ha tratado con mimo y detalle todos los apartados técnicos y creativos. Se ha encargado a un director capaz la responsabilidad de dar una vuelta de tuerca sin romper con el pasado a la atmósfera de la película. Villeneuve cumple a la perfección con el trabajo encomendado. Su ambientación y soluciones estéticas permanecerán en la memoria del espectador durante tiempo. Ha logrado hacer lo dificil fácil conectando con la película original y aportando novedades que resultan creibles y encajan aunque quizá eso es lo que algunos criticarán. En su momento Ridley Scott se inventó literalmente un mundo no visto anteriormente. El británico venía del subidón creativo más increible desde Kubrick. Los duelistas, Alien y Blade Runner. Una tripleta literalmente insuperable que compartía una estética infinita. Villeneuve es más técnico que Scott y por tanto no tan rupturista. Aún así, los ambientes son increibles y espectaculares. Y cinematográficos. Piden a gritos ser vistos en pantalla grande.

blade_2

La actuación de Ryan Gosling, ese tipo que está en absolutamente todas las buenas películas e incluso en alguna de las más malas también, transmite contención y tormenta interior. Es un tipo no tan físico como Fassbender pero con un físico importante. No tan carismático como Di Caprio pero con carisma a raudales. No tan circunspecto e introvertido como Christian Bale pero con una capacidad de mostrar que la procesión va por dentro importante. Es en definitiva el actor que puede tomar el relevo de Harrison ford y lograr lo que aquel no logró ni con Único Testigo ni con A propósito de Henry o El Fugitivo, esto es, el óscar.

blade_4

Hans Zimmer sale de esta trampa mortal con una pirueta con doble mortal. Su banda sonora es excelente. A diferencia de la de Vangelis no dispone de visos de una vida separada de la película.

Otro puntal excelente de la película es la banda sonora. Aquí tenemos al gran Hans Zimmer que se apunta un tanto increible al tomar la banda sonora de Vangelis, mítica e icónica, y reinterpretarla manteniendo lo mejor de su original y profundizándola a lo largo del metraje aunque, es cierto, no dispone de ningún tema que a priori pueda ser tan viral como el dedicado a Rachel o el de los títulos de crédito de la primera película. Este año Zimmer se lleva el oscar o por esta peli o por Dunkerque (Christopher Nolan, 2017), creo que eso está claro. Me queda la duda de si Vangelis se ha negado a hacer este trabajo o es que no se lo han ofrecido.

Ana de Armas, el nacimiento de una estrella?

Y aún con estos treas ases mencionados cabe decir que a lo que realmente huele esta película es al inicio de una carrera fulgurante para la cubana Ana de Armas. Hipnotizante, bellísima, interpretando de una manera atractiva a un sueño virtual del protagonista. Ese viejo mito de robot que queremos que se transforme en ser humano interpretado de una forma delicada y creible. Triunfará si sabe elegir sus papeles.

blade_6

Y lo malo…

Hay parte mala también en esta película. El guión no desentraña correctamente las premisas que plantea. El personaje de Robin Wright, que inunda de tensión sexual cada una de sus apariciones, está subutilizado en la trama. El personaje de Gaff no resulta coherente con su aparición en la primera película. Y sobre todo el metraje. Excesivo.

Crítica a fondo de la película

[Atención a partir de aquí spoilers] Lo primero que echamos de menos es la voz de Constatino Romero leyendo las frases iniciales que nos informan de que la Tyrell Corp. llegó a fabricar hasta el Nexus 8 (recordemos que Batty y Rachel eran Nexus 6) aunque no dice quién sustituyó a Tyrell. Después, un apagón creado por un colapso medioambiental sume en el caos a la Tierra que sobrevive gracias a un nuevo genio empresarial similar a Tyrell llamado Niander Wallace, interpretado pésimamente por Jared Leto. Wallace compra la Tyrell Corp. y relanza el programa de creación de los replicantes haciendo que siempre obedezcan.  Recurrir a un apagón tecnológico es un buen recurso para explicar el poco avance significativo de la técnica entre ambas películas. Hay avances técnicos pero no los que deberían cubrir 30 años de diferencia, explicado sólo por ese apagón mencionado.

blade_3

K, Ryan Gosling, es un Blade Runner que desde inicio se dice que es un replicante, soslayando así la eterna duda que abarcaba a Deckard y que en esta película tampoco se responde correctamente. K es el mejor, trabaja para la señora, Robin Wright en plan mujer absolutamente fatal, uno de los mejores personajes y actuaciones del film.

Robin Wright está soberbia. Borda su papel, el mejor perfilado e interpretado del film.

K inicia la investigación retirando a un replicante (Bautista, el de la lucha libre) que oculta unos huesos. Hasta aquí la película es sobresaliente. La estética es superlativa, la música de Zimmer está al nivel pedido y Gosling da la imagen adecuada para un replicante que caza a replicantes. Es aquí cuando, a mi entender, el guión comienza a flojear por querer imbricar explícitamente esta película con la anterior. Me explico, creo que esta película podría haber sido mayor si hubiese asumido en solitario las tramas de su desarrollo sin recurrir a los personajes de la anterior. Resulta forzado cómo llegamos hasta la deducción de que los huesos son de Rachel y resulta forzado cómo K encuentra a Deckard en Las Vegas. Las escenas de la ciudad en el desierto son espectaculares pero resultan lentas y, lo que es peor, la trama parece innecesaria. Para qué debe ir K a buscar a Deckard si la vieja que lidera la resistencia tiene toda la información necesaria. Por qué K se empeña en salvar a Deckard si Deckard no sabe quién es su hija, ni que existe, ni nada. En definitiva, Deckard sobra en la trama y el director lo sabe y el guionista también. Por eso, cuando todo acaba y vemos a Deckard colocando la mano en la “jaula” de la creadora de recuerdos, la sensación que nos embarga es de pequeña decepción. Decepción porque comprendemos que por satisfacernos como fans de la primera hemos “limitado” la película. Otro tema es que sin Deckard y Rachel la posibilidad de la concepción entre replicantes nos sonase a algo conocido y sin interés.

blade_7

Las tramas secundarias, a excepción de la historia de amor entre Joi, Ana de Armas, y K, tampoco convencen. Jared Leto está fatal como el gurú de los replicantes, su búsqueda de una replicante que consiga tener hijos se presenta atropellada y, un poco, sin sentido. La acólita de Leto, la replicante Luv interpretada por la holandesa Sylvia Hoeks, es un cliché con patas y parece sacada de Terminator 3. Toda su búsqueda de K es ininteligible dentro de un metraje de casi tres horas.

blade_5

La escena en la que retomamos a Rachel y su ejecución es un “no sé muy bien a qué viene esto” que la cara de Harrison Ford no hace más que reforzar. Y la escena del ejército de replicantes presto a hacer la revolución hace que sueltes un “sapristi, que no hagan de aquí una serie”.

En definitiva una gran película técnica que podría haber sido más si no hubiera tenido que enlazarse tanto con su precedente, aunque si no se hubiera enlazado de este modo seguramente esta película no habría salido adelante. Una paradoja propia del universo de Philip K. Dick.

Nota Interludio: 7

 

 

 

 

 

Anuncios