Reseña Novela – El Escribano del Secreto (Joaquim Borrel, 1996)

Hubo una época en la que cada mes o dos meses aparecía un señor por tu casa y te preguntaba ¿habéis elegido libro? Sí, esa época eran los ochenta y principios de los noventa. Una época en la que Círculo de Lectores enviaba a sus acólitos a las casas de España en busca de que la gente leyera. Sí, amigos. Y era un negocio. Benditos ochenta.

El truco de todo era que todos los meses tenías que elegir un libro y si no, eras expulsado del círculo. No sé muy bien dónde ha quedado hoy en día Círculo de Lectores. El punto de todo esto es que ese ansia de elegir un libro te llevaba a probar. A arriesgarte. Y dentro de ese riesgo Joaquín Borrel y sus novelas constituyen uno de los mejores hallazgos que nunca encontré. La Esclava de Azul y La Lágrima de Atenea fueron las primeras novelas del autor que pasaron por mi casa. Eran libros cortos y deliciosos. Basados es la vida y aventuras de un esquiriente, palabro para denominar a un detective, griego en la antigua Roma. Pero, para mí, El Escribano del Secreto los supera. A estos dos y a muchos otros de otros muchos autores.

Don Esteban de Montserrat es un personaje que se te quedará grabado para siempre. Cojo, siempre vestido de negro, irónico, de vuelta de todo, con una amarga melancolía, asiste a las confesiones de la Santa Inquisición con su labor de escribano. Conoce muchos secretos, pero su vida es aburrida. Hasta que por su existencia se cruza una monja, sor Blanca de Orovia y toda una serie de aventuras. Es inevitable sonreir por la inteligencia con la que Borrel hace que su personaje te hable, pues este don Esteban, irónico hasta la médula, entabla una relación con el lector en la que el cinismo y la autoparodia campan por sus respetos. Empezarás a sonreir en la primera página y esa expresión nunca te abandonará hasta días después de acabar la novela. Incluso después, te descubrirás recordando alguna de las magistrales y ocurrentes frases que Borrel hace que su personaje te diga en la novela, a modo de confianza, chanza u ocurrencia.

Merece la pena descubrir qué es un corchete y cómo un legajo antiguo puede mostrar las verguenzas tanto de la sociedad del siglo XVI como del XXI. Cómo los amores imposibles son los que más motivan a hacer locuras y cómo el más descreído de todas las personas puede resultar el más comprometido y honrado ciudadano, a pesar de las autoridades y de las normas.

Y todo esto, asistiendo a una lección magistral de historia y de costumbres de nuestro Siglo de Oro que quedará grabado en tí para siempre.

Nota Interludio: 9

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