Podcast – Series que hemos visto en 2017 (sin spoilers)

Recién acabado el año 2017, los Reyes Magos traen un nuevo podcast de Interludio Creativo, en esta ocasión el tradicional «Series que hemos visto en 2017».

Este año pasado hemos visto un buen puñado de series, otras las hemos empezado pero no acabado, algunas las terminaremos más adelante y otras quedarán en el olvido, … en definitiva si queréis compartir con nosotros nuestras reflexiones sobre un montón de series sin un sólo spoiler no lo dudéis, descargaros este podcast y ¡¡escuchadlo inmediatamente!! Puede que os demos alguna idea o puede que nos la deis también vosotros a nosotros. Comentadnos aquellas que vosotros habéis visto y que os han gustado mucho o las que no os han gustado nada, prometemos comentarlo en nuestro próximo podcast.

Además, como novedad, hemos incluido algunas colaboraciones especiales y aunque nos ha costado mucho, mucho, mucho, hemos hecho el famosísimo top 3 de series 2017 de Interludio Creativo, …

En definitiva, un buen rato de lo que más nos gusta y de lo que los Reyes Magos traen cargaditas sus alforjas: series, series y más series. No os olvideis de dejar un «me gusta» o comentario sobre todo aquello que queráis en este post o en cualquiera de los otros medios habituales…

¡¡¡Feliz 2018 de Series!!!

PD: para todos aquellos que se lo preguntan sí, tranquilos, en este también participa María 😉

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Podcast – Stranger Things 2

 

Tras mil vicisitudes hemos vuelto a colgar un podcast de nuestro canal de ivoox y esta vez lo hemos dedicado a la segunda temporada de esa serie increible de Netflix: Stranger Things.

Rememora con nosotros las tramas, descubre si opinas como nosotros o no, qué personajes nos han gustado y cuáles han caido en desgracia. Camina por Hawkins escapando de los demo perros y disfruta de un ratito de evasión con este viaje a la nostalgia de los ochenta.

Vamos alla!

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Y si quieres escuchar nuestra recopilación de las mejores 20 canciones que han sonado en esta temporada de Stranger Things, no dejes de pasarte por nuestra lista de Spotify: el TOP LIST de Stranger Things temporada 2 by Interludio Creativo

Crítica – Mindhunter (Serie TV, 2017)

 

Desde que nos quedamos subyugados por el asombroso personaje de Hannibal Lecter en la película El Silencio de los Corderos (1.991, Jonathan Demme) los asesinos en serie han poblado el imaginario popular. Personajes tan inteligentes como malignos que habitaban las pesadillas de comunidades pacíficas, perpetrando asesinatos cada vez de formas más enrevesadas, sometiendo a los investigadores policiales a mil y un puzzle hasta poder atraparlos. El impacto en la cultura popular fue tal que miríadas de términos técnicos han pasado a ser uso común. Así es: El Silencio de los Corderos, Copycat, El Coleccionista de Huesos, Hannibal, Seven, Zodiac, Saw, … algunas de ellas basadas en casos reales y otras simplemente en novelas o guiones, han hecho que el común de los mortales sepa mantener una conversación sobre «serial killers». Y cuando esto ocurre tendemos a creer que las bases científicas que permiten a los especialistas establecer, organizar y discriminar estos perfiles psicológicos están ahí establecidas desde siempre. Y no es así. Es más, hace muy poco que, como ocurre en todo lo relacionado con la ciencia de la Psicología, estas bases se han identificado y se han establecido. Estamos hablando de finales de los años setenta. Hace menos de cuarenta años. Un chasquido de dedos en la Historia.

En esos años setenta, los investigadores criminales se dieron cuenta de que algo pasaba en la Sociedad. Cada vez más, se enfrentaban a crímenes sin motivación aparente. Víctimas no relacionadas de ninguna manera con el criminal.  ¿Por qué matar a un completo desconocido? Tampoco el sadismo explicaba estos crímenes porque los autores atacaban y no dejaban rastro, permanecían «dormidos» mucho tiempo y luego volvían a atacar o, lo que era aún más insólito, no atacaban nunca más, volviéndose indetectables para el investigador.

Este es el punto de partida de esta serie de Netflix. Exponer el origen de la estructuración de los perfiles psicológicos de esos seres humanos que menos humanos parecen. Podría parecer que mostrar cómo unos científicos de la Psicología realizan el primer tratado psicológico sobre personas que no empatizan y que comenten asesinatos horribles va a ser el tostón más grande de la Historia. Pero como siempre ocurre en lo relacionado con los estudios científicos psicológicos nada más lejos de la realidad.

Esta serie lleva a la pantalla un libro: Mindhunter: Inside the FBI’s Elite Serial Crime Unit (John E. Douglas, Mark Olshaker) que narra la historia real que se centra en los tres investigadores principales, dos agentes del FBI de la unidad de Ciencias del Comportamiento y una profesora de Universidad que se les unió para dotar de consistencia al método del ensayo. Porque el método necesitaba de estructuración y, sobre todo, de justificación. Y es que se trataba de simple y llanamente a acudir a las fuentes, es decir, entrevistarse con los asesinos más deleznables que estaban detenidos y sonsacarles toda la información posible para establecer una organización dentro del caos que permitiera a un investigador detectar dentro de los sospechosos aquel que tuviese más posibilidades de ser el autor de este tipo de asesinatos.

David Fincher, ayudado esta vez por Charlize Theron en la producción, dota a Netflix de otra serie de calidad incontestable tras House of Cards. La presentación de vestuario y de exteriores es precisa y desde el minuto uno te transporta a los años setenta. Si en House of Cards las localizaciones se veían en tres dimensiones aquí letras enormes llenan la pantalla, dejando esos sellos de marca tan característicos del realizador. Los colores están pasados por un tamiz azulado en exteriores y ocre en interiores sumiendo la imagen en una sensación de descarnada realidad. Más real que la realidad misma podríamos decir.

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Los actores protagonistas están muy bien, sobre todo, elegidos. Y es que se te presupone calidad de interpretación si Fincher te llama y por eso, en estos casos, el casting es determinante. Y aquí lo es. Jonathan Groff brilla a lo largo del metraje como el agente Holden Ford, el iluminado que desencadena todo el proyecto. Sus cambios de humor, altos y bajos, carencias afectivas que lo emparejan, al menos metafóricamente, con los sujetos a los que estudia y sobre todo sus duelos interpretativos con Holt McCallany, que interpreta a su compañero Bill Tench, Hanna Gross , su joven novia Debbie, y Cameron Britton, que da vida al asesino en serie hablador Edmund Kemper, hacen que la serie sea por momentos memorable.

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Holt McCallany, el agente Bill Tench, raya con altura y hace que su personaje en principio gris sea tan importante como el de su comañero. Y lo hace a través de presencia en pantalla. Su rostro macizo, pelo a cepillo estilo militar, sonrisa a medias, te enfrenta a una persona de mediana edad que sabe que la vida no es lo que el joven Ford cree que es. Sabe templar gaitas con el Jefe de Departamento y con la doctora Wendy Carr (Anna Torv) y, lo que es más importante, sabe cuándo a su compañero se le está yendo la olla y no debe seguirle al precipicio. Y eso es importante.

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La tercera en discordia del grupo de investigadores es la dra. Wendy Carr, interpretada por una fría Anna Torv, famosa por otra serie de culto: Fringe. Aunque está bien y es más que probable que este personaje sea revisitado a menudo en temporadas posteriores, no es menos cierto que de todo el elenco es quizá el más flojo y de esto se resiente la segunda parte de la temporada cuando este rol toma un mayor, y a mi juicio perjudicial para el resultado final de esta temporada, protagonismo.

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La novia de Holden, Debbie, interpretada por una extrañísima Hanna Gross, recrea un personaje que gusta a pesar de que es como Rusia según Churchill, es decir, un acertijo envuelto en un misterio dentro de un enigma, o quizá por eso mismo.

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Y por último hay que destacar a Cameron Britton y su recreación del asesino en serie estructurado Edmund Kemper III. Simplemente decir que es magistral no expresa el desasosiego que transmite la sola presencia de este actor en el improvisado cuarto donde Edmund y Holden llevan a cabo sus charlas. Aterrador dentro de, casi, la inacción. Transmitir ese peligro inmenso debajo de unas actitudes medidas y pacíficas es un ejercicio sobresaliente por parte de este actor hasta ahora, al menos para mí, desconocido.

Como hemos podido ver se reflejan en los personajes arquetipos básicos de una historia: el iluminado buscador de la verdad (Holden), el mentor (Bill), la razón (Wendy), el mundo mágico (Debbie) y el adversario-hermano (Edmund). Y esto hace que la historia funcione, al menos hasta casi el final de la temporada.

Episodio tras episodio veremos a los dos agentes luchar contra lo establecido en el FBI para poder hacer las entrevistas a esos asesinos en serie, resolver algunos casos en ciudades de provincias aumentando su confianza en que caminan en la dirección adecuada e incluso preguntarse si lo que hacen simplemente es válido para la actividad policial o es un estudio psicológico de envergadura que pueda incluso influenciar a la ciencia y al corpus de científicos en su conjunto.

Es apasionante para alguien interesado en Psicología ver cómo los tres protagonistas debaten entre sí para ver cómo clasifican o categorizan a los asesinos, la influencia de la madre y de sus experiencias tempranas en su desarrollo de asesinos futuros, la bivalencia organizado-desorganizado y cómo, a pesar de ser tan diferentes, pueden estudiarse mediante la misma metodología y ese pequeño punto álgido que es cuando deciden que «asesino en serie» es la mejor definición para esta categoría de perfiles psicológicos. Asímismo resulta entretenidísimo para cualquier espectador la descripción de los casos y sus soluciones y los tour de force entre personajes.

En definitiva, todo está presentado de una forma magistral y a veces parece que se trata de una película a la que simplemente se le ha dado una duración de muchas más horas y que los capítulos acaban para que el proyeccionista sea capaz de cambiar al siguiente rollo.

Hay, efectivamente, un punto hacia el quinto, sexto capítulo en el que la pareja formada por Holden y Bill carburan. Sus diálogos son como un reloj suizo, sus roles en los cursos que dan a los policias de ciudades de otros estados se superponen a la perfección y disfrutas viéndoles en pantalla, viendo cómo van desbrozando problema tras problema para llegar al objetivo.

Y, sin embargo, es también ese punto el que determina el declive de la temporada. La aparición de más minutos en escena de una dra. Wendy Carr que ha sido introducida en la serie demasiado tarde, a mi entender, y que no consigue enganchar, y la necesidad de dar un final a la temporada con un cliffhanger en vez de dejarla progresar hasta que naturalmente lo alcance, quizá en la segunda temporada, hace que se precipiten los acontecimientos y que la pareja protagonista pierda esa química en cuestión de un capítulo sumiendo el final de la serie en una zona de aversión y de nostalgia para el espectador.

Es curioso, ya que una de las cosas que más me sorprendieron de la primera temporada de House of Cards es su final sin cliffhanger alguno. Esa temporada cerraba y la segunda simplemente continuaba y eso valía para esa serie y a mi entender también hubiera valido para esta. Prolongar la acción unos capítulos más para presentar la trama final en otra temporada hubiera servido para afianzar los personajes, tanto los dos principales como la casi recién llegada doctora. Supongo que no hacerlo así se debe a la necesidad de ir prorrogando temporada a temporada la serie y la incertidumbre de contar con otra en el momento de producción.

Por tanto, y como cierre de esta crítica, podemos decir que es una gran serie de producción y de interpretación pero que se ve lastrada por los dos capítulos finles de una manera que empaña el resultado final y hace que baje la nota conjunta a un merecido 7,5. Podría haber sido mucho más y tiene mimbres para serlo. Esperamos la segunda temporada para que mejore en todos esos pequeños puntos débiles que tiene.

Nota Interludio: 7,5.

Título original: Mindhunter (TV Series); Año: 2017; Dirección: Joe Penhall (Creator), David Fincher, Andrew Douglas, Asif Kapadia, Tobias LindholmGuionJoe Penhall, John Douglas, Jennifer Haley (Libro: Mark Olshaker, John Douglas); MúsicaJason Hill; FotografíaErik Messerschmidt, Christopher Probst: RepartoJonathan Groff, Holt McCallany, Anna Torv, Cotter Smith, Hannah Gross, Cameron Britton, Alex Morf, Stacey Roca, Joe Tuttle, Happy Anderson, Jesse C. Boyd, Peter Murnik, Jordyn DiNatale, Sonny Valicenti, Susan Cashdollar, Robert DiDonato, Stephen Hosac, Duke Lafoon, Lena Olin ; ProductoraNetflix / Denver and Delilah Productions / Panic Pictures; 

Web oficialhttps://www.netflix.com/title/80114855

 

 

Podcast de Vikingos (Serie de TV, 2013-Actualidad)

Hola a todos de nuevo. Por fin un nuevo Podcast de Interludio Creativo!!

Desde nuestro repaso de Series del 2016 no habíamos podido grabar un nuevo Podcast y volvemos a lo grande, con una de las mejores de series de la televisión, la enorme Vikingos.

En esta serie podremos ver la Saga de Ragnar Lodbrok uno de los reyes vikingos más importantes de la historia nórdica.

Repasa con nosotros todas las temporadas, los arcos de los personajes principales, la historia detrás de cada uno de ellos, lo que hay y no hay de realidad de cada una de las leyendas sobre Ragnar Lodbrok, Lagertha, Rollo, Floki y compañía.

Viaja con nosotros por Upssala, Kattegart, Northumbria, Wessex, París e incluso Algeciras. A lo largo de este podcast podrás descubrir las traiciones a Ragnar, los tratados con el Rey Ecberth, cómo Athelstan logra sobrevivir, el ascenso de Lagertha, las brujerías de la princesa Aslaugh, las visitas del enviado Harvard, …

No lo dudes, antes del Ragnarok disfruta con una de las sagas épicas más importantes de la actualidad con nosotros.

Canciones libres de derechos utilizadas en el capítulo con licencia jamendo.com (por orden de aparición en el podcast):

  • Last Time de Soulful Cafe.
  • Rain of Blood de Celestial Aeon Project
  • Point of no return de Roger Subirana
  • Valhalla de Celestial Aeon Project
  • Camino de Adrian Berenguer

Os incrustamos el podcast a continuación. Descargad y comentad!!

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Podcast Repaso Series 2016

A puntito de acabar el año hemos decidido lanzarnos a hacer un nuevo podcast. En esta ocasión repasamos todas las series que hemos visto a lo largo del año. Tranquilos, no vamos a lanzar ningún spoiler.

Analizaremos una lista formada por Juego de Tronos, Orange is the New Black, The Killing, The Expanse, Narcos, Black Mirror, Mr Robot, Sucesor Designado, Stranger Things, … como siempre llevándolas a nuestro terreno. No somo críticos profesionales sólo espectadores compulsivos. Algunas nos han gustados, con otras no hemos pasado del capítulo dos, … te contamos nuestras razones, con humor siempre con buen humor.

Si quieres darte una vuelta por todas estas series, conocer algunas de sus claves, decidirte a ver una de ellas o comparar lo que opinamos con lo que tú has visto, no lo dudes, escucha nuestro podcast especial Repaso Series 2016 y comenta con nosotros todo aquello que te apetezca.

Además, compartimos nuestro top 5 con vosotros … estamos seguros de que en el vuestro irían otras series, no dudéis en decírnoslo!

2016 ha sido un año espectacular de series pero sabemos que 2017 seguro  será aún mejor.

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La música utilizada es «Last Time» de Soulful Cafe, con licencia de Jamendo.

Producción Propia- Interludio Creativo

Juego de Tronos – Vistazo a la sexta temporada

Y es que si hay que empezar por algo, qué mejor tema.(ATENCIÓN SPOILERS, si no has visto la sexta temporada de la serie Juego de Tronos yo no seguiría leyendo).

Ha terminado la sexta temporada de Juego de Tronos y creo que es momento de hacer un pequeño análisis general de lo que ha supuesto en tres aspectos principales: la repercusión de la misma en la sociedad o los mass media, la posición o situación de esa temporada respecto al conjunto de la serie y la proyección a partir de ahora de tramas y personajes.

Repercusión de la serie en general y en lo general

Es algo a estudiar sin duda. Por primera vez, que yo recuerde, una serie es comentada en medios de primer nivel y main stream justo después de ser emitidos los capítulos en USA. Ni siquiera se ha esperado a la emisión doblada. Los lunes muchos medios tradicionales comentaban las muertes, resurrecciones, aspectos importantes y los inside the episode como si de una noticia más se tratase. No sólo el episodio nueve, tradicionalmente importante en esta serie, todos los episodios. Creo que algo parecido sólo se ha dado en nuestro país con el último capítulo de Perdidos, repito, con el último capítulo de Perdidos, pero ¡con cada capítulo! y ¡poblando de spoilers un medio totalmente main stream! Esto, que yo sepa, nunca había pasado. Y es que JdT ha llegado pisando fuerte a la generalidad.

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Peñíscola (Castellón) – Escenario de la Sexta Temporada de JdT

Pero ¿cómo y de dónde han salido todos esos millones de seguidores? Es cierto que la masa crítica estaba formada. Los que ya tenemos cierta edad recordamos nuestros tiempos mozos cuando íbamos con el libro rosa compilado de El Señor de los Anillos , el de El Círculo de Lectores, y cómo la gente te solía mirar. Sorprendentemente llegamos, unos quince años después, a ver cómo los fans de El Señor de los Anillos hacían de las pelis de Peter Jackson un completo éxito de crítica y, sobre todo, público. Me hacía recordar lo que solía oír cuando era crío «¿quién va a ir a ver una peli de enanos y elfos?«. Pues realmente fue mucha gente. Y así se constató que la épica medieval y la fantasía era un posible objeto de entretenimiento. Y de negocio.

¿Es la Sexta temporada la mejor de la serie?

El punto de inflexión para Juego de Tronos, en mi opinión, lo marca la cuarta temporada, sin perder de vista la Boda Roja, claro. Los huérfanos de épica, tramas con toques de fantasía y, seamos sinceros, tramas adultas, con temas adultos, que pueden ocurrir en ambientes en los que aparecen dragones y achicharran a un enemigo sin que por eso resulten ridículos o infantiles, toda esa población, que se encuentran en una pinza generacional entre cerca de los treinta a cerca de los cuarenta y cinco, se enamora de Juego de Tronos. Todos esos que, aunque no la seguían desde la primera temporada, empezaron a tomarla en serio e interesarse con los videos de youtube que recogían las reacciones a la Boda Roja, devoraron las tres primeras temporadas y llegaron como telespectadores preparados y formados en su universo a la cuarta temporada y esta temporada no les defraudó.

Personajes como Oberyn Martel, Olena Tyrell, Cersei y Tyrion Lannister, el drama Stark y Theon Greyjoy despedazado poco a poco por Ramsey Nieve. La depravación, el odio, la ira y, sobre todo, el azar que hace de Juego de Tronos lo más parecido a la vida siendo tan poco parecido a la vida. Todo eso se condensó de tal manera en la cuarta temporada que disparó a la serie de Weiss & Benioff de tal manera que ya nunca más pudiera ser tomada como una serie con enanos y dragones, nada más. Llegó hasta la cima. Se hicieron rankings de preferencias entre los telespectadores y desplazó a Perdidos como el número uno. Los críticos razonaban que Tyrion Lannister era un personaje muy rico, con al menos las famosas doce dimensiones de Toni Soprano. Tocó el cielo.

Y sin embargo, la quinta temporada supuso para los seguidores una pequeña decepción. Tramas estiradas como el chicle, material literario escaso, mensajes contrapuestos y poco claros y el anti climax de la muerte de Jon Nieve, lanzaron sobre la serie la sombra de la duda sobre su futuro. Comentarios sobre si Martin iba o no iba a publicar por fin Vientos de invierno, si la serie se separaba definitivamente de los libros porque no había material suficiente y que HBO planeaba parar la serie hasta la publicación del nuevo libro porque los guionistas no sabían qué hacer y que cubrirían ese parón con una mini serie sobre la rebelión de Robert, ocultaron lo realmente importante de la quinta temporada y que sólo hemos sabido ver ahora, con el paso de la sexta: el mejor capítulo fue el nueve, como casi siempre, pero en este caso, Casa Austera, era un capítulo sin base literaria y, sin embargo, magnífico, excepcional, quizá el mejor de toda la serie hasta ese momento.

Sin darnos cuenta de esto comenzamos a visionar la sexta y nos atragantamos con la velocidad. No había libros detrás, ya no había cortapisas, los guardianes de la verdad, los  lectores fundamentalistas, ya no tenían argumentos para contrarrestar lo que aparecía en la pantalla y se pudieron relajar. Los personajes caían como moscas, los giros iban uno detrás de otro. Jon resucitaba en el segundo capítulo cuando todos pensábamos que no iba a ocurrir tan rápido y llegábamos a la muerte de Hodor casi sin respiración y pensando «¿cómo van a superar esto?». Y entonces, con parada breve en un soporífero octavo, llego el nueve. La «Batalla de los bastardos«. Algo así como ver Braveheart pero «más adentro todavía». Y después el diez. Cersei se coronaba y todos, absolutamente todos, saltábamos en el sofá viendo a Daenerys partiendo a Poniente y a Jon coronado por aclamación como Rey en el Norte.

Estamos, es cierto, ante la serie más influyente de la historia reciente de la televisión. De las últimas décadas. Y además, de la serie más cuidada técnicamente. Es cierto que el casting no llega, por ejemplo, al nivel actoral de la primera temporada de The Wire o algunos puntos de Breaking Bad. O que Twin Peaks supuso una ruptura tal que seguramente cambió la televisión y, de alguna manera, posibilitó la fiebre actual por la series de televisión, mostrando a los directores y guionistas de primer nivel que una serie era quizá el entorno perfecto para dar un verdadero arco a un personaje, por extensión y por dimensión. No. Juego de Tronos no es una revolución de ese estilo. Pero es una revolución. La fantasía adulta es mainstream desde esta sexta temporada. Y estamos de enhorabuena.

Y ahora ¿qué?

La Séptima temporada se estrenará en abril en el verano de 2017. Se dice, se comenta, que Daenerys amarrará su enorme flota Targaryan-Martell-Greyjoy en las costas de Zumaia. No está claro si será una temporada completa. Se cree que para que haya dos deberán dividir en ocho episodios cada una y que no se esperará un año entero para estrenar la última. HBO ha confirmado dos temporadas de 8 episodios. Lo que está claro es que Cersei caerá matando. Pero caerá. Meñique traicionará a Jon de alguna manera y arrastrará a Sansa tras él. Y Daenerys se sentará en el Trono de Hierro quién sabe si rodeada por las cenizas de una Desembarco del Rey tomada a Fuego e Ira. Y a partir de ahí ¿qué?

Los Caminantes Blancos y el Cuervo de Tres Ojos.

Casi nada.